El  “mago” Septien un Dios  Olimpo Entre Nosotros

In Memorian

 

Inmerso en las alturas del Olimpo de la crónica deportiva, llamado el Marquez de Querétaro, aunque por legado ostenta el título de Conde, asegura que el béisbol es una democracia en donde no importa el idioma, en donde el credo es el libro de reglas y el color sólo sirve para diferenciar el uniforme de los peloteros en el campo de juego…claro nos referimos a Pedro “El Mago” Septíen.

 

Descendiente de nobles hidalgos españoles, cuya familia combatió en contra de los Moros allá por Santiago Compostela y cuya descendencia se arraigó en México, en los particular en Querétaro en donde doña Ana Josefa de Villaseñor-Cervantes y Aldama, se casó con José Manuel Septíen en 1849, quien fue el primer gobernador de la entidad, una vez que se consumó la independencia.

 

Derrumbador de mitos, al señalar que fue Leopoldo de la Rosa y no Agustín Lara quien compuso toda la suite española y que muchos matadores de toros mexicanos, como es el caso de Lorenzo Garza, nunca pasaron de ser buenos novilleros allá en España, se pronuncia fanático del Tenis, del que fue campeón y actual jugador de golf.

 

De elegante vestir, quien ganó el sobrenombre del “El Mago”, no sólo por sus suertes al echar la baraja, sino también por su facilidad para improvisar, como lo ha demostrado a través de sus 6,500 juegos narrados; 43 series mundiales, más de 150 peleas de box, además de innumerables temporadas de fútbol soccer, asegura que en el llamado “Rey de los Deportes” se gana y se deja de ganar dinero.

 

Don Pedro rio de buena gana cuando recordó el sueldo de Carlos Hermosillo que esciende aproximdamente a 40 mil  pesos mensuales, en tanto que un jugador de banca de las ligas mayores, gana 106 mil 245 pesos mesuales, además de primas adicionales y gastos de alimentación.

 

“Es por eso que estoy en el béisbol, porque muchos años me ha costado aprenderme los libros de estadísticas y las 4 mil opciones que hay de jugadas en el juego, mismas que me permitieron confundir a una computadora de la NBC”, todo eso porque los números son fríos y los récords sedantes que nos ayudan a recorrer los océanos del béisbol.”

 

Querían que Narrara Béisbol en Español

 

Luego de 55 años en la cónica deportiva, donde ha narrado más de 7 deportes, obviamente es el beibol en el que ha encontrado el mayor número de fanáticos y amigos, dentro de los cuales se encontraba el legendario Casey Stengel, quien logró muchas glorias con los Yankees de Nueva York y los mets, quien tuvo muchos detractores.

 

Recuerda con jocosidad a un antiguo periodista de apellido Castilla, quien en los 40as lo criticó mucho por emplear términos en inglés en las narraciones de los juegos y solicitaba voz en cuello que si era un público de habla hispana el que escuchaba, pues que se olvidara de los términos en inglés…

 

“En una ocasión, le di gusto y narré una entrada en “español” y palabras más palabras menos esto fue lo que narré: “La pelota la tiene la “Jarra” que era el sobrenombre del pitcher y este la lanza su casa (home)  y el bateador conecta un  desperdicio (Faul) que se va por la larga línea que termina fuera del campo ( la de faul) . La rechifla no se hizo esperar y la trasmisión siguió normalmente, y nunca más volvió a objetar las narraciones.”

 

Interrogado sobre el secreto de su éxito, dijo que: “la riqueza  en la crónica, porque en mi tiempo era otra cosa, había competencia, en la actualidad los comentaristas sólo leen y cuando existe alguien que sabe llenar los “in pases” con conocimientos y datos, jala mucha gente porque ofrece algo novedoso, pero para eso hay que estudiar y tener capacidad de improvisación, no sólo sentarse al micrófono y leer lo que escriben.

 

“Esa fue la diferencia que existió en mi y que me diferenció desde el principio de gente como Paco Malgesto, Pedro de Lille, Alvaro Galvez y Fuentes, Manuel Bernal, David Silva, que después fue actor, lo mismo que Arturo García ( De Córdova), quienes si leyeron desde el día que que Contell, nos hizo la prueba en el viejo teatro Alameda.

 

Heredero de blasones de nobleza y de un árbol genealógico en donde incluyen, desde un familiar que tuvo en su casa el cadáver de Maximiliano, periodistas de la talla de Carlos Septíen García, deportistas como Fernando Septíen, de los Dallas Cow Boys, políticos como Diego Fernández de Cevallos ex aspirante a la Presidencia de la República por el Partido Acción Nacional, dijo que no hay Septíen que sea pendejo.

 

 

Pedro Septíen, quien a través de su voz mantuvo el récord de asistencia al viejo Parque Delta durante 10 años seguidos con un promedio de casi medio millón de fanáticos y promotor del que fuera “champion bata” en Estados Unidos con los Indios de Cleveland, Beto Avila, comenta sentado en su estudio que han sido muchas las vivencias  que ha tenido y acota al decir que las reglas del fútbol se aprenden en 30 días, las del beisbol en 30 años.

Narró una Serie Mundial ficticia

 

Sucedió allá por los ahora lejanos años cuarenta, cuando don Rómulo O¨Farril había comprado la XEB y en su momento los derechos de la trasmisión de la serie mundial del año de 1945. Yo Trabajaba para la competencia, la XEQ y me ordenaron abrir un especio y ganar el “rating”  a la estación competidora.

 

De esta forma, agrega, durante los días en que se llevó a cabo la serie mundial en Estados Unidos, yo narré una ficticia en donde puse a jugar a negros contras blancos, equipo en el cual incluí a Beto Avila, y tuvo tanto éxito que me demandaron, pero después me contrataron en condiciones ventajosas que incluyeron casa y un carro Cadillac del año.

 

“Esto es lo que no hacen los comentaristas de ahora, que cobran 500 pesos por trasmisión y 125 dólares por día cuando salen al extranjero, a Estados Unidos principalmente. Yo ahora aún alejado de las cámaras, Televisa  me sigue pagando mis honorarios y me permito el lujo de cobrar 15 mil pesos por una serie de béisbol de 3 días con hotel y carro a la puerta o 5 millones por una presentación en el estado de Hidalgo en donde coroné a una dama.”

 

Entronizado en su estudio en un pequeño cuarto lleno de recuerdos en donde se puede encontrar desde una fotografía con el inolvidable Joe Luis, otra con el ex presidente Miguel Alemán, un bat obsequiado y firmado por Beto Avila, el “Mago” objeta al reportero sobre la ruptura de récords de Babe Ruth y Lou Ghering, “ El Caballo de Acero”.

 

“Eso es una mentira, si bien Hank Aaron batió el récord de los 342 jonrones fue un un mayor número de veces al bat. En el caso de Lou Ghering bien pudo Ripien haber empatado el número de juegos, pero la categoría del jugador es muy inferior. En unos años nadie se acordará de Ripien, en cambio el récord de carreras impulsadas por Gherong siempre estará ahí, además antes se bateaba con toletes de 44 onzas y ahora son de 33, por lo que es más fácil hacer algo”.

 

Quien en su mejor momento fue requerido para el cine, pero que “no le llegaron al precio” recuerda con jocosidad que hizo ricos a la fábrica de sombreros “Tardán”, ya que posó para el modelo que fue promocionado con el slogan: “De sonora a Yucatán, todos utilizan sombreros Tardán”.

 

Al ser interrogado sobre su participación en la Real Academia de la Lengua  de España, dijo que no fue invitado directamente, sino que dada su fama una vez que estuvo en España, supieron que era sobrino de Carlos Septíen García, “El Tío Carlos”, cuyas narraciones taurinas son consideradas como un ejemplo de la crónica del arte de cúchares y se conservan no solo en los círculos taurinos sino también en la Real Academia.

 

Sabedor de que no eran muy versados en béisbol, porque no es deporte que se práctica en España, luego de una plática sobre diversos tópicos, me solicitaron que hiciera una síntesis de lo que yo creía que era el beisbol, a lo que dije:

 

 “Es un ballet sin música, un drama sin palabras y un carnaval sin colombinas ni pierrots. El béisbol es una democracia en donde no importa el idioma, ni el color, el credo, es el libro de reglas y el color sólo sirve para diferenciar por el uniforme a los peloteros en el campo. Es una pugna feroz en donde el espíritu de la supremacía prevalece en un ambiente de ansiedad, de angustia, de inspiración, en un conflicto de técnica y neurosis plasmada en la búsqueda de un triunfo.”

 

Amigo de los Grandes y

de Algunos Presidentes

 

Muchos son los personajes que han pasado por la vida de Pedro Septién y le han brindado su amistad, entre los que se cuentan obviamente un gran número de deportistas de diversas especialidades y algunos mandatarios como lo fue el ex Presidente Miguel Alemán, veracruzano aficinado al béisbol, quien en una ocasión le “ganó la nota, ya que al acercarse a entrevistarlo, el mandatario se le adelantó y le dijo: “qué pasó “Mago”, a poco vas a entrevistarme.

 

“El factor sopresa se perdió y es muy importante en esta profesión, pero yo no podía quedarme callado, sobre todo cuando su equipo favorito había ganado, y sólo me restó decirle: Señor presidente, estas ovaciones que le dio el pueblo a usted, que tanto lo respetan y admiran, deben sonar como música jarocha en el aire de Sotavento”.

 

La risa del Presidente fue grande, dijo don Pedro, quien le dijo de inmediato al regente capitalino, Fernando Casas Alemán,” Apúntale, apúntale, es una buena frase, no que tú dices puras pendejadas”.

 

Tengo un Gran Cariño por el Box

Nuestro entrevistado se manifestó en contra de las trasmisiones con otro u otros compañeros, porque impiden a un narrador tomar el ritmo, ya que cuando menos se espera entra o sale y eso va en contra de la trasmisión. Y es lo que ha evitado que salgan nuevas voces.

 

En el mundo del deporte, poco a poco se han ido acabando las voces  tradicionales como aquella figura legendaria de Bob Canel en Estados Unidos, quien después de haber narrado la “serie mundial de blancos contra negros, me envió un mensaje en donde señala que lo hice sentir vergüenza de ser narrador deportivo, ante la creatividad manifestada en esa trasmisión, dándome a entender que había sido derrotado, dijo el “mago”.

 

“El Rápido” Esquivel en béisbol y Agustín Alvarez Briones en box, son las dos mejores voces que han salido. Por cierto el deporte de fistiana es el que me trae gratos recuerdos, entre ellos el de haber estado con Joe Luis, que fue uno de los más grandes campeones de peso completo que han existido”.

 

— ¿Para usted cuál ha sido el mejor beibolista mexicano?

 

— Beto Avila sin lugar a dudas, seguido de Fernando Valenzuela.

 

– ¿Y el mejor boxeador?

 

— Por decencia debo decir que Julio César Chávez, pero a mi particular modo de ver fue “Baby” Arizmendi y José “El Toluco López. Ha habido otros, pero para mí esos han sido los mejores.

 

— ¿El mejor futbolista?

 

Sin lugar a dudas, Hugo Sánchez, que no sea simpático es otra cosa, pero su categoría la ha demostrado.

 

Iniciador de la crónica radial en el Hipódromo de las Américas, en un capítulo de su historia en donde tuvo que competir con el que ha considerado siempre su maestro Alonso Sordo Noriega, narrador oficial de la inauguración del Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria a quien le recordamos narrar la jugada 4-42 pase enviada por Gustavo Patiño a Juan Romero en una histórica carrera que a segundos de terminar el encuentro le dio el triunfo a los Pumas por 20 a 19.

 

El libro de los recuerdos fue abierto, cientos de fotografías con diversos personajes pudieron ser obsevadas, crónicas inéditas de una larga vida de un hombre que ha hecho del micrófono su vida y del beibol su pasión, recuerda con tristeza la frase que le dijo el Felice Boneto en una Carrera Panamericana: “correré hasta la muerte” y la encontró en Silao, Guanajuato.

 

La bajada del Olimpo fue difícil, pero las glorias del maratón, así como las hazañas de la Iliada y la Odisea encontraron en Homero a su mejor creador, el béisbol en Pedro “El Mago” Septien, con su  “micrófono de oro” en mano, han encontrado a su más fiel  narrador. ( Entrevista realizada el 12 de abril de 1980)

 

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